Estas piezas breves y ligeras escritas por Valentín Carrera son pequeños divertimentos literarios que nos acercan al Enrique Gil más familiar y sorprendente, y siempre un gran desconocido: un escritor más laureado y renombrado en calles, placas y estatuas en su tierra que verdaderamente leído y escuchado.
Un libro menor, pero simpático; un artefacto con vocación escolar, didáctico, pensado para quienes nunca leerán las 1.000 páginas rotundas de las obras completas de Gil.
El conjunto termal, de origen romano, al borde del Camino Real y del Camino de Santiago, está enclavado en un oasis que, como en una cinta cinematográfica, ofrece una amplia gama de tonalidades de la naturaleza. En la parte alta del terreno se extiende el pueblo de Berán, siguiendo un trazado medieval, mediante una especie de “cardo maximus” o camino principal, empedrado y flanqueado de casas solariegas de granito y casa grande con escudo de armas. La joya arquitectónica es la iglesia de San Breixo acometida en dos fases. El edificio inicial, construido sobre una iglesia románica primitiva, data del siglo xvi y nos permite observar diversos motivos renacentistas; posteriormente, en el siglo xviii sufrió una profunda transformación que ofrece el actual estilo barroco. E
Estas piezas breves y ligeras son pequeños divertimentos literarios que nos acercan al Enrique Gil más familiar y sorprendente, y siempre un gran desconocido: un escritor más laureado y renombrado en calles, placas y estatuas en su tierra que verdaderamente leído y escuchado.
Un libro menor, pero simpático; un artefacto con vocación escolar, didáctico, pensado para quienes nunca leerán las 1.000 páginas rotundas de las obras completas de Gil.
Recuerdo (entonces yo era el niño) cómo de pronto se quebraba el cristal de la noche y erizando la piel del silencio emergía la criatura aullando y agitándose como un animal sorprendido por la realidad que procurase de nuevo el refugio del sueño...